Lucas: Capítulo 15, versículos 11 al 32. – Arantza Portabales


"Lucaaaaaas, a cenar”. Casi puede oírla. Le gusta recordar su voz así. La voz de cuando ella era su madre y él un niño de ocho años que jugaba en ese jardín. ¿Qué le dirá? Quizá un “¿Por qué, Lucas?” Quiere pensar que abrirá la puerta y le dejará entrar. Aunque hayan pasado treinta años. Mira hacia arriba, esperando verla salir por esa ventana por la que siempre asomaba para despedirlo, cuando iba al colegio. La ventana de la foto. El cristal de la puerta le devuelve su reflejo. El tipo que lo mira es un fantasma que nunca tuvo ocho años. Timbra. En cuanto se abre la puerta, la boca se le llena de silencio. Solo se miran unos segundos. Es ella. Y no lo es. Es lo que su ausencia ha hecho de ella. Y no lo reconoce. Porque él ya no es Lucas. Es un reflejo en el cristal. Le dice eso de “No damos limosnas”. Así que él da media vuelta y deja atrás todo. El Lucas que fue. La ventana. La foto sobre la chimenea. Su madre. Esa que, sin llorar, aprieta los puños y murmura con voz inaudible “tu padre murió en 2006”.



De la bitácora Esta noche te cuento

Arantza Portabales, bioliteraria, acá


Un sueño - Navil Naime


No era real porque flotaba entre nubes densas. Un hilo de agua venía de algún lado rociándole la cara. El ocaso abría un hueco en la montaña, en el sitio donde se ocultaba un sol de alabastro.
Unos ojos tristes lo escrutaban. Tenían la fortaleza de los sueños.
Le nacieron palabras extrañas. Las palabras arrugaban las nubes y se mojaban en el hilo de agua. Eran serenas y azules, como su tristeza.
Era sencillo dibujarlas. Con su índice derecho garabateó algo sobre las nubes. Las letras relucían. Se multiplicaban. Se extendieron mágicamente hasta la montaña perforada. Fue cuando comenzó a llover infantilmente. Era un diluvio de palabras imposibles. La palabra más grande, la más poderosa de todas, se inscribió visiblemente sobre el sol de alabastro. Sólo con izar la mirada todos podían verla. La palabra tenía voz. Habló tan claro que todos permanecieron en silencio. Al finalizar, un viento tenue limpió el cielo de nubes y se llevó las palabras.
Los ojos que lo miraban se cerraron para que llegara la noche.
Al despertar, el niño había olvidado aquel sueño. Sólo pudo recordar los ojos huecos de su padre. Encendidos de nostalgia.

Navil Naime nacido en Cantaura, Venezuela, es pediatra con posgrado en Neumología Infantil.  Tiene a su haber diversos reconocimientos literarios como el premio Bienal Nacional de Literatura "Julián Padrón " 2016 por su libro "La Misma Sed " y el premio Bienal de Literatura " Manuel Felipe Rugeles 2016 por su poemario "Regresos", entre otros.  Poemas suyos aparecen en diversas revistas nacionales e internacionales.




Yo me bajo en Atocha - Sara Nieto Yuste


Que dice el señor del altavoz que debido a una avería en la red eléctrica, los trenes están sufriendo demoras en la línea que va a tu casa. Y que tal vez por eso, cada vez tus besos tardan más y cuando llegan ya no saltan chispas.
Molesten las disculpas.



De la bitácora Nosotras, que escribimos

Sara Nieto
(Madrid. 1974) es Diplomada en Biblioteconomía y Documentación y Licenciada en Periodismo. Desde 2004 compagina su trabajo como bibliotecaria con la escritura.
Administra el blog de literatura “Cuentos contigo” https://cuentoscontigo.wordpress.com/ donde escribe a menudo y donde se pueden consultar sus trabajos más recientes.

Ha sido ganadora y/o finalista en varios concursos, como El Tintero de Oro, el XIV Concurso de  Relato Breve José Luis Gallego, el Concurs de Relats Breus del Diari de Terrassa, etc. Ha participado en varios libros colectivos de microrrelatos, como Amarrar el sol, Ed. Escuela de Escritores, 2012, De antología. La logia del microrrelato, Ed. Talentura, 2013, Despojos del REC, Ed. Bombín Rojo, 2014. “Paraguas de colores para días grises”, Ed. Saralejandría, 2018 es su primer libro en solitario.




Un fantasma - Alejandro Barron


¿Para qué sirve un fantasma?, ¿a dónde va todas las noches, que nunca llega?, ¿qué universo de recuerdos esconde bajo esa manta amarillenta?, ¿quién le hizo tanto daño para que esté lamentándose por los rincones de la casa?, ¿quién lo encerró en aquel armario del que siempre intenta escaparse? Ese fantasma. ¿De qué le sirve perseguir a los que no podemos dormir?, ¿qué tanto hace ahí acurrucado en la bañera?, ¿cuánto paga de renta?, ¿quién le dijo mi nombre para que me llame con tanta insistencia durante la madrugada?, ¿qué libro busca desesperadamente en mis estanterías?, ¿tanto es el hastío en el que permanece sumido, que a cierta hora de la noche tiene que encender la radio?, ¿por qué a su paso deja un halo de fría melancolía?, ¿por qué desordena los retratos de mis abuelos?

Publicado el 18 de agosto de 2019 en el Diario SUR de Málaga, España.

Alejandro Barron (Tepic, México). Estudió Comunicación en su ciudad natal. En 2006 ganó el Premio Estatal de Cuento Indígena “Tlahuitole”, en su 11ª edición. Entre 2010 y 2018 vivió en la Ciudad de México, donde publicó las plaquettes de ficciones breves “Patrañas” (NadaEdiciones, 2015), “Desquiciados” (NadaEdiciones, 2016), “Mozalbetes” (BUCARELI, 2017) y los libros de narraciones “Pinche Malena” (Morvoz, 2016) y “Tragedia en cinco actos” (La tinta del silencio, 2018). Sus textos han figurado en revistas y antologías nacionales e internacionales. Su obra no ha sido traducida a ningún idioma, aún. Reside actualmente en Donostia-San Sebastián, País Vasco, donde se encuentra leyendo la obra de José Emilio Pacheco y Heimito Von Doderer, sin mayores pretensiones.








A cara o ceca - Sara Manghesi


Cierra la puerta con llave. Camina hasta el ventanal. Sus pasos resuenan en el piso entablonado. Descorre la cortina y mira la calle, diez pisos más abajo. Vuelve hacia el escritorio y verifica el revólver: está cargado. Apaga la luz. Se queda quieto hasta que los ojos se acostumbran a la penumbra, mientras escucha la música, la de ella, suave y cálida. Acaricia la moneda. Si sale cara usará una bala. Si sale ceca, saltará.
La tira. La moneda rueda hasta desaparecer por la ranura del piso, debajo de la biblioteca.


Sara Manghesi
Nació en La Rioja en 1947. Vivió en Córdoba donde cursó su carrera universitaria. Vive en su ciudad natal.
Es Economista , trabajó en su profesión y fue docente universitaria. Tiene hijas, yernos y nueve nietos.
Ha publicado cuatro libros:  Valijas con voces (2008), Seres mágicos capaces de encender el mundo (2010), Afuera la vida es un lugar (2016) y Llueven pájaros (2018)
Algunos de sus trabajos figuran en antologías y publicaciones diversas.
Ha recibido premios y distinciones en concursos municipales, provinciales y nacionales.



Soledad - Sergi Cambrils


El verdadero sonido de vivir es muy característico. Es parecido al rumor de esas viejas neveras que trabajan inagotablemente, como un murmullo interno, un lloro sin lágrimas que anuda la garganta y exhala silbidos de niebla, un bisbiseo continuo que se integra con los demás sonidos del día para contribuir en el ritmo, la melodía y hasta en la banda sonora de una trepidante vida. Hay quienes evitan como sea oírlo en su individualidad y, al llegar a casa, lo funden con la voz de la radio, los chismes de la televisión o incluso con una conversación vacía de pareja.



Tropecientas trompas. Microrrelatos.
Editorial ONADA. Narrativas minor. 2018
ISBN 978-84-17050-72-6
Pág. 38



Sergi Cambrils (1975) nació en Peñíscola (Castellón). Es artista plástico, licenciado en Bellas Artes. Se dedica a la docencia de la plástica. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas. En 2018 publicó Tropecientas trompas, su primer libro de microrrelatos (Ed. Onada). Ha descubierto que también le gusta dar brochazos con las palabras. Desde que observa con ojos de escritor, anota sus sueños en libretas. Y así va, escribiendo cuadros y pintando relatos. En la actualidad comparte semanalmente sus relatos en Facebook y en su blog. Ha empezado a escribir su primera novela.  

Enlaces:

-Blog de relatos:         http://microsergirelatos.blogspot.com/




Vivienda de humo - María Cristina Chiama



El cerro nos protege la tapera que armamo con el descarte del basurero. Si bien la entrada pide cambios, el aire caliente se hace sentir en el atadito de  fuego. Sí, hay olor a humo como en todas las casitas de por aquí. Al menos tenemos un techo, eso dijeron lo político que vinieron a buscarnos para votar el domingo. El lío es cuando viene la policía. Ni el cerro ayuda, tal vez por viejo.


María Cristina Chiama  reside en Laboulaye, Pcia de Córdoba. Entre sus publicaciones  como microrrelatista, se hallan: en  Editorial Piso 12, Revista Digital, Certamen de Microrrelatos; Revista Espantapájaros; Biblioteca Sarmiento de Villa Dolores y otros; Plumas al viento. Brevedades escritas desde la Patagonia. El microrrelato Drawin, Editorial Casa de las Leyes, Neuquén 2013; “Cuaderno Laprida”. Compiladores Julio Estefan y Rogelio Ramos Signes.; en revistas www.anthropologies.es, 2014 y en www.citaenlasdiagonales.com en marzo de 2015; Violinista y  Límites, microrrelatos publicados en Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana n.° 9, vol. 2, año 2017 y por Lluvia de microrrelatos en Córdoba breve, Junio 2017, Córdoba.



Secuelas - Patricia Dagatti


Advertido del peligro, dejó atrás las sombras que habían simulado cobijarlo. Una siniestra cofradía de cuervos unidos por la misma sangre.
Ahora tan sólo el recuerdo de su antigua soledad, es capaz de atenuar los espasmos que le provocan los ojos vacíos.

Patricia Dagatti nació en la provincia de Buenos Aires, Argentina, en el año 1970. Actualmente reside en la Villa María, Córdoba. Escritora de narrativa breve y estudiante de Posgrado de la Universidad de Salamanca en el Máster en Escritura Creativa en Español. Las microficciones de su autoría se han publicado en Argentina, Chile y México tanto en antologías como en revistas literarias, radios y sitios web especializados en el género.






París de cuerpo entero - Rogelio Guedea


El no conocía París, pero tenía en la universidad una amiga francesa que se ofreció a enseñárselo. Lo llevaría hasta el último recodo, de orilla a orilla. La condición: que se dejara seducir. Que no opusiera resistencia. Él asintió con la cabeza y sonrió un instante. Apenas cerraron la puerta de la habitación del hotel, ella corrió las cortinas, apagó la luz y lo hizo entrar en la cama. Cinco días con sus noches estuvieron sus almas luchando cuerpo a cuerpo. Sólo hicieron tregua para beber un poco de la luz que se colaba por las rendijas.
Cuando regresó a su país y le preguntaron por plazas y museos, por calles y jardines, él que no había pisado ni la acera contigua al edificio, se quedó maravillado cuando empezó a responder con la minuciosidad de un relojero.

De la bitácora Máquina de coser palabras
Administra, Juan Yanes


ROGELIO GUEDEA página web, acá 



Encierro - Mariana Ruiz


Vive en una pequeña casa de insoportable mutismo, donde a veces huele el frío de la ventana. Los pensamientos lo abruman. Apenas logra llegar a la viga. Ahí grita un afónico trueno al aire. Indefenso, siente que va a enloquecer. Raídas plumas le crecen en la espalda y lo enloquecen. La piel se le cae. La cara se le transforma. La boca se le hace pico. La libertad era sólo un sueño.


Mariana Ruiz nació el 19 de septiembre de 1982, en Buenos Aires. Es estudiante de Ciencias de la Comunicación, en la UBA. Publicó poemas, cuentos y microrrelatos en antologías: Pinceladas de Poesía, Cuestión de cuentos, Amarillo, Otra piel, Derribando muros y Una casa para siempre, editado en Perú. Participa del taller de Claudia Cortalezzi. Regresar es su primer libro (2017). Obtuvo Mención de Honor en Microrrelatos GUKA.



El verdadero final - Silvia Favaretto


Ni Teseo pudo con él. El Minotauro, desconsolado y solo, fue recogiendo el hilo rojo que trajo el extranjero. Acercándolo al hocico reconoció el perfume de Ariadna y empezó a tejerlo. Al anochecer se lo puso como cobija, por fin sonriendo. Al amanecer los pájaros lo encontraron muerto.


Silvia Favaretto nació en Venecia, Italia, en 1977. Escritora, docente y traductora es Presidenta de la asociación cultural Progetto 7LUNE que difunde la cultura Hispanoamericana en Italia. Ha publicado 11 libros entre poesía y prosa y participado en Festivales internacionales

Fotógrafa: Rossella Bovolenta




Migración - Andrea Calvo Cruz


El niño no duerme, hay algo que le molesta en su barriga. Preocupado, mece el hombro de mamá con sus manitos frías y ella despierta, para mirarle a los ojos.
“Son pajaritos que se mueven dentro tuyo, queriendo volar para alcanzar el verano”, le dice, acariciando su cabecita.
El niño se acurruca junto a ella, abriendo su boca, dejando escapar una nube desde sus entrañas. Desea liberarles, ayudarlas, tratando de imaginar de qué colores son las plumas de esas avecitas, hechas de hambre.



De su libro Medular (2019, Sherezade)


ANDREA CALVO CRUZ
(Santiago de Chile, 1981)
Desde el año 2018, participa en los Talleres Literarios ERGO SUM, dirigidos por Pía Barros y Gabriela Aguilera, especializándose en género negro.
En 2019, publica [Medular] (microficción - Ed. Sherezade) y ha participado en diversas antologías, como Encapuchadas (Libro Objeto - Ergo Sum, 2018), BASTA! + 100 mujeres contra la violencia de género (Ed. Asterión, 2018) y Dragón II (Colección Bestiario - Ed. Sherezade, 2019)

Actualmente trabaja en su primera novela.



Mi hermana - Karla Barajas


La sangre escurría por sus mejillas, quijada, cuello, ropa, en el suelo del baño. Daniela  -de cinco años- sangraba, temblaba sin llorar; a su lado, Paco sostenía un rastrillo azul en la mano derecha, él estaba pálido.
—¿Por qué le cortaste la cara?- le pregunté sin tener un orden de jerarquías en mis preocupaciones (¿me va a pegar mi mamá?, ¿se va a morir Daniela?, ¿será sicópata Francisco?).
Le puse alcohol en la cara, no lloró. Cubrí las heridas con papel de baño y tela adhesiva. El sangrado se detuvo. Interrogué al pequeño agresor quien dijo:
—¡Jugamos a rasurarle la barba!
Eso de tener a cargo dos hermanos es extenuante. Hacerles la comida, ayudarles con la tarea, mandarlos a bañar, ir a sus juntas escolares, estar pendiente que no se maten… Yo quería lo que toda adolescente: ¡dormir! Desde ese día, a las tareas anteriores sumé cuidarme el cuello al hacer la siesta vespertina.

VV.AA (2018) Resonancias. Compiladores: Gloría Ramírez y Fernando Sánchez Clelo. P. 13. Colección Ficción Express. BUAP Ediciones. México.
Karla Barajas (Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México, 1982). Ha sido incluida en las antologías: Cuéntame un blues. Antología de Minificciones (Editorial La Tinta del Silencio, 2013; Cortocircuito. Fusiones en la minificción (Universidad Autónoma de Puebla, 2017); Resonancias (Universidad Autónoma de Puebla, 2018).
Publicó Neurosis de los bichos (Colección Minitauro, La Tinta del Silencio, 2017), Esta es mi naturaleza (Editorial Surdavoz, 2018), Cuentos desde la Ceiba (Colección Bocanada, La Tinta del Silencio, 2019).
Colaboraciones suyas han sido incluidas en la Antología Virtual de minificción (José Manuel Soto, coordinador); Microrrelato día (Gabriel Ramos Zepeda, coordinador); Revista La Piraña; Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve (Perú, 2017).