Conveniencias - Sara Lew

Tras una oportuna llamada de advertencia, la grúa se lleva al desguace el vetusto coche estacionado durante meses en el mismo sitio. El vecino del tercero se apresura a ocupar la plaza vacía con su furgoneta. La señora del bajo se alegra de no tener que ver más esa cochambre frente a su puerta. La anciana de enfrente, aunque apenada, admite que el automóvil de su difunto esposo ya no podía seguir allí. Y el pandillero del ático, satisfecho, se regodea pensando en que el cuerpo que escondió en el maletero, será pronto un amasijo prensado entre la chatarra.

Tomado de la bitácora  Un cuento al día
                                                                                                       
  Sara Lew según Sara Lew:
Sara Lew. Argentina, 1974. Reside en Almería, España. Si la buscan seguramente la encuentren cerquita del mar, entre pinceles y plumas, entre teclado y ratón. Para ella la escritura y el dibujo se acompañan, forman parte de un mismo proceso creativo: una palabra inspira a la siguiente como un trazo inspira a otro. Publica sus desvaríos en el blog: Microrrelatos Ilustrados. http://microrelatosilustrados.blogspot.com.es/

















Tarjeta obsequio

7 comentarios:

  1. Todo desecho, como las desgracias de otro, tiene su utilidad: tus letras un acierto.

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  2. Este comentario se apachurró. Muy bueno.

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  3. Sin dudas sigue siendo el lugar más seguro para esconder un cuerpo. Qué lindo micro. ¡Un abrazo!

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  4. Me imagino lo vetusto que habrá sido el auto para que la señora del bajo lo calificara de "cochambre". Y respecto al cuerpo en el maletero, a diferencia de otras veces, no se puede sospechar del mayordomo ;) ... el asesino, definitivamente, tiene pinta de pandillero.

    Un gusto encontrar a Sara en Piedra y Nido.

    Cariños, M.

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  5. Brillante, qué gran microcuento. Sara es una genia, sin dudas.
    ¡Saludos!

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  6. Muchas gracias por vuestros comentarios, Francisco, Segio, Diego y Mariángeles.
    Y a ti, Patricia, mi gratitud por invitarme a tu espacio.

    Abrazos.

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  7. Todos los caminos tienen un final.
    Besos a Sara, besos a Patricia.

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